¿A quién le gusta estar atrapado? A veces no tenemos opción. A veces existen alternativas y no las conocemos. A veces vivimos en una ilusión de libertad.

Esto lo sufren todas las empresas sin importar el tamaño. Para las empresas pequeñas, a veces ni siquiera hay opciones. Las grandes sufren exactamente de lo mismo, pero en otra escala.

Usemos una analogía con una prisión. Cada celda tienes los productos de una marca. Cuando compraste las herramientas de software que necesitas, lo que acabas de hacer, es meterte solito a la celda. Tan pronto el negocio crece, quedas amarrado a lo que tienes dentro de la celda. Es decir, a complementos limitados.

El problema
Imagina una tienda de ropa. Compró un software de inventarios. Luego, como en su tienda tiene una caja, tuvo que comprar software para el punto de venta. Vio uno que le encantó, pero tuvo que comprar el de la misma marca porque distintas marcas no funcionan.

Ahora quiere vender lo que tiene en la tienda también por Internet. El sistema de inventarios, no tiene tienda en línea. Compras entonces una tienda en línea de otra marca y ahora tienes dos controles de inventarios porque no están sincronizados. Un experto te recomendó utilizar un software para tus vendedores y clientes. No lo puedes conectar a los otros. Así podemos seguirle con un sistema de lealtad, con comenzar a cobrar con tarjeta de crédito y más.

Se vuelve una pesadilla administrar todo esto sin contar lo que implica de entrenar a los colaboradores, los diferentes puntos de contacto para cada producto. El resultado es que pierde mucho tiempo administrando tanta herramienta que se desenfoca de su negocio.
Ya que decidió, pues se aguanta. Cambiar es muy complicado, doloroso y costoso.

Toma el control
¿No es obvio que lo mejor simplemente abrir las celdas para utilizar todo como si fuera de la misma marca?
Lo único que tienes que hacer es fijarte que el sistema que vayas a comprar tenga una buena API. Piensa en la API como una llave universal que abre todas las celdas. Esa llave tiene un llavero siempre pegado que representa tu información.

De esta forma, quien está en control absoluto eres tú. Tú decides cual es la mejor tienda en línea. Tú decides cual es el mejor punto de venta. Tú decides cual es el mejor sistema de inventarios. Es imposible que una sola empresa tenga lo mejor de cada cosa.

Cambiar alguno de estos componentes es mucho más fácil porque tu información está disponible en una forma que cualquier sistema moderno puede consumir.

Esto de la API no es que antes no se pudiera. El problema no era la llave, sino el llavero. Sin la nube, tener acceso a la información era imposible, porque vivía en distintos lugares y no concentrada en uno solo. Un sistema sin información es inútil.

Integra las diferentes herramientas
En Gestionix, a las conexiones pre construidas les llamamos integraciones. Pero si tú tienes una aplicación propia, para un flujo particular de tu negocio, puedes construir tu propia integración. Una buena API te permite esto.

También puedes potenciar flujos especiales para tu negocio. Por ejemplo, no te gustó la pantalla de ventas, construye la que necesitas. Necesitas un reporte especial que solo aplica para tu negocio, lo mismo, puedes construirlo. Quieres exponer parte de esta información a tus clientes o proveedores, puedes hacerlo también. Quieres recibir alertas sobre ciertos cambios, tú lo decides.

Deja de ser rehén y ahora ya sabes en que fijarte. Selecciona un producto con una buena API y habrás hecho una buena inversión.

P.D. API significa “Application Programming Interface”. Puedes consultar la API de Gestionix aquí.